Jua Kali

Juguetes en la barriada de chabolas de Mathare Valley

Entre la miseria de una de las barriadas de chabolas más deprimentes de Kenia, encontramos una sorprendente cantidad de diversión y colores llamativos.

¡Njuguna fabrica estos juguetes porque le encanta! Sus clientes son habitantes de la barriada, pero también los vende bien fuera de ese mercado.

Me cautivó especialmente esta motocicleta de chatarra, pero costaba 2.500 Ksh [24 €], que bien pudiera ser un precio especial para visitantes como yo… ¡pero no podía permitírmela!

Un kart hecho con chatarra. ¡Los niños estaban en las nubes!

Njuguna también fabrica preciosos micro-juguetes para un mercado especializado. Los había vendido, pero tenía fotos.

Lo habéis adivinado: ¡el cliente es Safaricom!

Entre todos los juguetes, había unos artefactos que Njuguna había construido sin razón aparente: un par de molinos autónomos que giraban rápidamente en unas calles estrechas que canalizan el viento. Se alzan como monumentos artísticos, pero Njuguna me contó que los construyó con piezas de coche inservibles y estaba esperando a tener una idea sobre en qué emplearlos. Lo llamó su experimento de investigación… en algún otro lugar se alza otro de sus inventos, una bomba de agua… (¿debería haber sugerido algo?).

Niños jugando junto a una alcantarilla abierta

Visitar Kibera fue perturbador en muchos sentidos.

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… y al mismo tiempo también fue profundamente estimulante e inspirador… una agradable sorpresa. Si alguna vez tenéis oportunidad, visitadlo y localizad el refugio de Njuguna en las estrechas callejuelas. Puede que estos brillantes innovadores y artistas vivan en lo que parece el peor infierno en la tierra, pero de alguna manera se tiene la sensación de que lo han elegido así.

Publicado por Paula Kahumbu en
http://www.afrigadget.com/2010/04/19/boys-toys-in-mathare-valley-slum-nairobi/

Los sueños pueden hacerse realidad: la milagrosa historia de Jane

Si tu sueño fuera convertirte en médico y acabaras sin ninguna formación y viviendo en un barrio de chabolas, ¿tirarías la toalla? Algunos de nosotros lo haríamos, pero no Jane Ngoiri. Jane soñaba con convertirse en cirujano, pero era demasiado pobre para permitirse terminar el colegio o ir al instituto. Sin embargo, hoy Jane es una reina mitumba del barrio de chabolas de Mathare Valley. Mitumba es la actividad económica en la que se vende ropa de segunda mano que llega a Kenia desde regiones europeas y americanas de forma masiva.

Comercio mitumba en Mathare Valley

Originalmente, el término “mitumba” se refería a la ropa usada, pero hoy en día incluye de todo, ropa, zapatos, bolsos e incluso utensilios de cocina. Han surgido enormes mercados en Nairobi, donde los comerciantes seleccionan y compran objetos que llegan en primer lugar y los venden en tenderetes callejeros. Es fácil suponer que la actividad mitumba genera cientos de empleos para el sector juakali, pero todo el mundo se dedica a ello y la competencia es intensa, por lo que los precios y los beneficios son bajos. Jane en cambio ha localizado un nicho único. A diferencia de la mayoría de los operarios mitumba, que simplemente se dedican a vender ropa de segunda mano, Jane proporciona un valor añadido apartando la ropa y reconvirtiéndola en el tipo de vestuario que los kenianos buscan para sus hijos, especialmente para las niñas.

Su especialidad son los vestidos de niña con volantes y encajes para ocasiones especiales, y ropa de domingo. No encontraréis nada parecido en el mercado mitumba (los niños occidentales no llevan este tipo de ropa). Jane compra vestidos de novia usados por 500 Ksh [4,74 €] y de cada uno de ellos es capaz de sacar tres vestidos de niña y venderlos por 1.500 Ksh cada uno [14,22 €].

Le lleva sólo 45 minutos coser un vestido y puede vender alrededor de 40 al mes, obteniendo un sustancioso beneficio que le ha permitido escapar de la pobreza.

Puede que Jane no sea como el protagonista de Slumb Dog Millionaire, pero su historia de cómo salió de la vida de las chabolas es humillante [sic]. Fui a verla a su casa (es propietaria de una casa naranja y verde gracias a un programa de desarrollo de viviendas de protección oficial a las afueras de la ciudad). Tiene agua corriente, sala de estar, una gran cocina con cocina de gas, un baño dentro de casa y luz natural.

Visité su primera casa en el barrio de chabolas. Es duro imaginar cómo puede vivir cualquier persona en una habitación de menos de 2×2 metros con sólo una cama. El suelo de arcilla estaba cubierto con una estera de plástico, pero el agua se filtraba a través del suelo encharcado.

Quizás por fuera era desagradable, pero dentro la habitación de acero corrugado era muy confortable y estaba cuidadosamente arreglada. En la cama se sentaba la nueva inquilina, una mujer de 34 años llamada Catherine con sus dos hijas, Cynthia (17) y Samantha (3). Su hijo de 12 años había salido. A la derecha estaba la habitación de otra persona, y a la izquierda un antro de changaa (changaa es un brebaje alcohólico que se destila ilegalmente). Detrás de ella había tres habitaciones más.

La habitación medía menos de 2×2 metros. ¡Una celda! Todo estaba rezumante y lodoso, pero el olor infame a aguas residuales y verduras podridas y las feas construcciones no eran tan agresivas como el ruido. Parecía como si todo el mundo en Mathare estuviera compitiendo por hacer el mayor ruido posible, todas las habitaciones tenían una radio encendida a todo volumen, y los antros donde se bebía changaa casi superaba en número a las habitaciones destinadas a viviendas. Los borrachos (todos hombres) invadían la calle, molestándonos cada pocos minutos, pero la gente simplemente los ignoraba mientras trastabillaban colina abajo. Los niños, algunos sin zapatos, corrían de acá para allá y jugaban en el barro, junto a las alcantarillas abiertas y abriéndose paso entre la basura. Al ver de dónde venía Jane, entendí por qué no puede parar de sonreír.

Sus tres hijos ya no están rodeados de basura, ruido, locales de changaa y borrachos. Juegan fuera sin peligro, tienen higiene y confort, y van a una escuela cercana a su casa. La familia come bien, ya que cultiva sus propias verduras en un huerto. Y Jane ya no es una más de los millones de habitantes de chabolas de Mathare, en Kaputei, sino un respetado miembro de una comunidad en crecimiento.

La vida de Jane no es tacaña en milagros. Como todo el mundo en Mathare, vivía en una chabola porque no tenía otra opción. Cuando su marido tomó una segunda esposa, muchos años atrás, Jane le dejó y se dirigió a la ciudad, cargando cuatro niños, incluido un bebé. Creyó que podría conseguir un trabajo, pero al igual que la mayor parte de las mujeres analfabetas, su única forma de sobrevivir en una de las barriadas de chabolas más hostiles de Nairobi era con su cuerpo. Así sobrevivió durante muchos años, haciendo lo que ella llama un “trabajo sucio”, viviendo precariamente en la sucia, ruidosa, congestionada miseria de Mathare Valley, con todos sus hijos hacinados en una habitación.

Jane es el rostro visible del éxito de los microcréditos: la sacaron de la pobreza y dice que han salvado su vida. Obtuvo formación y un crédito de Jamiibora, uno de los mayores bancos de microcréditos de Kenia. Tras pagar el primero pidió otro, y después un tercero. Esto hizo que la eligieran para participar en un plan de viviendas de protección oficial, pero primero tuvo que conseguir el 10% del valor de su casa, 35.000 Ksh [332,5 €]. Con sus primeros créditos había comprado una máquina de coser manual, con la que hizo vestidos y bisutería de cuentas para un mercado internacional. Parece fácil, pero dice que fue muy duro conseguir el dinero. Hubo muchos obstáculos en el camino, y muchas veces estuvo a punto de abandonar su sueño. Quizás lo más duro fue la crisis electoral que golpeó a principios de 2008, cuando los saqueadores asaltaron los barrios de chabolas y se llevaron todo lo que tenía. Sin la máquina de coser, perdió su medio para ganarse la vida.

Así que Jamiibora le hizo un préstamo de emergencia que la ayudó a ponerse de nuevo en pie. Sentada en su casa de dos habitaciones en Kaputei, Jane está radiante, es difícil no creer su historia. Pero hay más. No me hubiera dejado marchar sin contarme toda la historia. Al dejar atrás su anterior vida, Jane decidió hacerse la prueba del VIH. El positivo no fue una sorpresa. Tenía buena salud y volvió a pedirle ayuda a Dios… necesita vivir lo suficiente para pagar su crédito a 20 años. Prometió ayudar a otras mujeres de las chabolas dándoles lecciones gratis de costura, después de todo ella tampoco pagó nunca por sus clases. Jane ha sido maestra de tres mujeres, incluyendo a Catherine.

¿Os ha inspirado? Una pregunta, ¿adivináis por qué pintó Jane su casa de naranja y verde?

Publicado por Paula Kahumbu en
http://www.afrigadget.com/2010/04/06/dreams-can-come-true-janes-miraculous-mitumba-story/

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Bicicletas adaptadas en Kenia: ¡100% Afrigadget!

Mi buen amigo Jagi Gakunju, que dirige el club keniano de ciclistas ecológicos Uvumbuzi club, me ha hablado de este proyecto que me llamó inmediatamente la atención. Es una colaboración con africanos y una organización holandesa.

Podéis descubrir más sobre Cycling Blue en Kisumu en su blog Cycling Blue

Bicicletas adaptadas Kenia

El taller Cycling Blue de Kenia ofrece cursos, microcréditos para bicicletas (adaptadas) y creación de empleo, y su objetivo es reducir la pobreza. En el taller se adaptan bicicletas creando bici-carros (como las bici-ambulancias) que se ponen a la venta. ¿Quién las compra? Recolectores de basura, emprendedores locales que quieren una bicicleta (modificada) para generar beneficios, como el refrigerador portátil Coop, bicicletas con un transportín para transportar coles.

Esto es en lo que están trabajando en estos momentos en Kisumu.

bicycletas, afrigadget

"Una bicicleta multifuncional con un gran transportín delantero (hasta 80 l.), diseñada para pequeños emprendedores"

La idea de modificar y adaptar las bicicletas para usos locales es 100% afrigadget.

Echad un vistazo a la brillante web Cycling out of poverty (Pedaleando para salir de la pobreza) para encontrar más fotos y vídeos. Para más información, contactad con Luuk Eickmans

Cycling out of poverty
info@cyclingoutofpoverty.com
http://www.cyclingoutofpoverty.com
0031-(0)615895529
SNS-Bank 90.61.46.356

Si vosotros o vuestras familias queréis pasar un gran fin de semana de pedaleo, acudid al club ciclista Uvumbuzi

Publicado por Paula Kahumbu en
http://www.afrigadget.com/2010/03/12/modified-bicycles-in-kenya-100-afrigadget/

Trabajos en cuero en Nairobi

En Kariokor, una barriada de chabolas y capital del sector juakali del cuero, no puedes perderte a Drogba trabajando en su prensa de cuero casera.

Drogba trabajando

Drogba trabajando

La prensa de cuero de Drogba está montada con diversos componentes.

Los volantes están hechos con dos poleas de correa transportadora de segunda mano, llenas de hormigón. Se mantienen unidas por dos medio ejes de un coche de segunda mano.

Los dos medio ejes están conectados a un viejo tornillo de banco (espero que a estas alturas estéis cantando).

El tornillo de banco está conectado a un pie, el pie de la prensa.

(todos juntos) “Oh hear the world of the lord” (melodía de la canción infantil Dry Bones).

Las placas de impresión se colocan en la base del armazón de la prensa.

Dios es capaz... Drogba también
Dios es capaz… Drogba también

Cuando Drogba hace girar los volantes aprieta el cuero entre la placa y el pie, produciendo grabados perfectos y permanentes.

artículos de cuero

Este método se usa en la mayoría de los productos de cuero grabados en Kenia, un gran sector que incluye cinturones de cuentas Maasai, fundas para menús, carteras, fundas para pasaportes, cinturones, llaveros, posavasos, bolsos, monederos y la mayoría de los accesorios de moda y los souvenirs de cuero.

Drogba tiene 18 años y trabaja sus buenas 12 horas al día a jornal. Ya ha terminado el instituto y busca una plaza universitaria. Como os podréis imaginar, es un gran fan del famoso futbolista que lleva su nombre y su look.

(Gracias a Dominic Wanjihia por su contribución).

Publicado por Paula Kahumbu en http://www.afrigadget.com/2010/03/02/drogbas-leather-works-in-kariokor-nairobi/

Máquina Jua kali vestida en Mitumba

Máquina soldadora por arco eléctrico

Máquina soldadora por arco eléctrico

Esta estrafalaria máquina soldadora por arco eléctrico es una singular colaboración entre jua kali y mitumba. Jua kali significa literalmente “sol implacable” en Kiswahili, y se refiere a los pequeños comerciantes del sector informal que trabajan al sol fabricando principalmente objetos de metal y de madera, o arreglando coches y electrodomésticos. Incapaces de adquirir herramientas nuevas, se fabrican las suyas propias a partir de materiales que puedan conseguir con facilidad. Mitumba se refiere a la ropa occidental de segunda mano que se vende en las calles de muchas ciudades africanas. La soldadora por arco eléctrico emplea chatarra robada y cables de segunda mano cuya capa aislante son tiras de tejido de las ropas mitumba que no se consiguen vender. A continuación estos cables se aovillan en el carrete de la máquina.

God help James if it rains

¡Que Dios guarde a James si llueve!

Fui a Limutu para conseguir un soldador para un trabajo en una lechería, y allí conocí a James Mutahi. Es el típico herrero jua kali que trabaja en la acera, fuera de su taller, con sus herramientas hechas a mano. Ya había visto antes otras soldadoras por arco eléctrico caseras, pero siempre dentro de una caja protectora. Para ahorrar dinero James ha prescindido del revestimiento, dejando a la vista las tripas de la soldadora.

James estaba haciendo una rejilla de seguridad para una ventana. Hay una gran demanda de soldadoras de arco eléctrico en Limuru, especialmente para la colocación de barrotes en puertas y ventanas, imprescindibles en las zonas peligrosas de Nairobi y otros centros urbanos. ¡La seguridad de Nairobi nace de la colaboración entre mitumba y jua kali!

La fotografía habla bien a las claras del sector Jua-Kali keniano. El ahorro económico lo es todo mientras que la seguridad se pasa por alto, de ahí la ausencia de una caja protectora… inútil también buscar gafas de soldar, extintores de incendio u otros artículos de seguridad.

(Esta aportación es de Dominic Wanjihia)

Publicado por Paula Kahumbu en
http://www.afrigadget.com/2010/02/28/jua-kali-dressed-in-mitumba/

Neumáticos de tractor y cubos caseros en el área Masai

Acabo de pasar una semana en el campo estudiando la ecología y la conservación tradicional del área Masai con algunos estudiantes de la Universidad de Princeton. El lugar no está muy apartado (Kitengela y Olerai a 40 km. de Nairobi) y la comunidad es maravillosamente ingeniosa en lo que respecta a sus herramientas cotidianas para el pastoreo.

Depósito de sal Masai para los animales hecho con neumáticos en Kenia

Abrevadero para cabras y ovejas hecho con el neumático de un tractor

Consiguieron de alguna forma cortar, abrir y sellar por ambos extremos este viejo neumático de tractor o camión para hacer un abrevadero de ganado perfectamente funcional. Joy Adamson apuntó que los Masai se cuestionan el uso de aparatos modernos cuando los artesanos funcionan igual.

depósito para sal 2 pequeña

Depósito de sal para ganado a partir de un neumático

Otra manera de obtener un depósito para sal, Evelyn cortó el neumático de un camión por la mitad y lo colocó en el suelo sobre unos tocones.

cubo tradicional pequeña

Este cubo casero funciona perfectamente

¿Por qué comprar un cubo cuando puedes hacer uno con un viejo contenedor de agua y un pedazo de metal?

pala para el estiércol

Pala casera

Y si no dispones de pala para el estiércol, hazte con algún trozo de acero corrugado, córtalo, únelo a un palo, y presto (es probablemente más efectiva que cualquiera de las que puedes comprar en Nairobi). El estiércol es uno de los pocos productos que venden estas granjas remotas a los camiones de paso.

abalorios pequeña

Mantener las tierras abiertas para que las migraciones de animales salvajes puedan entrar y salir del Parque Nacional de Nairobi, puede salirles caro a los que viven junto a este tipo de fauna. Los que forman parte del esquema de arrendamiento de propiedades de la fundación The Wildlife Foundation, ganan unos 4 dólares por acre al año [unos 7 € por hectárea] para mantener sus propiedades abiertas (sin vallar), y para completar sus ganancias crean hermosas piezas artesanales con abalorios de colores, que se venden en Olerai Conservancy.

Mujeres masai trabajando el arte de los abalorios en Kenia

Podría ser una vida un poco dura para algunos de nosotros, pero los Masai parecen completamente satisfechos y en paz.

Publicado por Paula Kahumbu en
http://www.afrigadget.com/2010/02/18/tractor-tyres-and-bush-buckets-in-masailand/

Vídeo de afrilugios y herramientas caseras para bicicletas en Nairobi

En África, los mecánicos de bicicletas están en todas partes, ya sea apostados bajo un árbol o en el mercado local de verduras (los mejores lugares para encontrar inventos africanos).

En el mercado de Karen conocí al carismático Mohammed Makokha, que me mostró con orgullo dos de los afrilugios caseros que son fundamentales para su negocio.

Obviamente, he estado malgastando mi dinero en las tiendas de bicicletas.

Publicado por Paula Kahumbu en
http://www.afrigadget.com/2009/12/11/video-of-home-made-bicycle-repair-tools-and-gadgets-in-nairobi/