Metal

Les forgerons du Cameroun

Nuestro querido amigo Bill, que ya nos había dado una gran historia sobre la magia camerunesa de bambú, ha escrito recientemente en su blog privado otra historia sobre los trabajadores del metalles forgerons– de Camerún:


Pinzas (fuente)

Las afueras de Maroua, la capital del Norte de Camerún, es un lugar único en el país. Aquí, una comunidad de les forgerons—herreros, o trabajadores del metal—realizan su oficio al relativo frescor de un bosquecillo. Varias docenas de hombres con diferentes especializaciones se reúnen aquí con un simple objetivo:  transformar pilas de chatarra en herramientas, estufas, piezas de repuesto y otros instrumentos útiles para su venta a la población local. Los jóvenes aprendices practican el oficio mientras manejan fuelles o tallan madera para fabricar los mangos de las herramientas. La producción es enteramente manual, y a un escala que debe ser vista para poder apreciarla en su totalidad…

Pasad a su blog para leer la historia completa: Los extraordinarios creadores de Maroua

Publicado por JKE en
http://www.afrigadget.com/2011/01/05/les-forgerons-du-cameroun/

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Juguetes en la barriada de chabolas de Mathare Valley

Entre la miseria de una de las barriadas de chabolas más deprimentes de Kenia, encontramos una sorprendente cantidad de diversión y colores llamativos.

¡Njuguna fabrica estos juguetes porque le encanta! Sus clientes son habitantes de la barriada, pero también los vende bien fuera de ese mercado.

Me cautivó especialmente esta motocicleta de chatarra, pero costaba 2.500 Ksh [24 €], que bien pudiera ser un precio especial para visitantes como yo… ¡pero no podía permitírmela!

Un kart hecho con chatarra. ¡Los niños estaban en las nubes!

Njuguna también fabrica preciosos micro-juguetes para un mercado especializado. Los había vendido, pero tenía fotos.

Lo habéis adivinado: ¡el cliente es Safaricom!

Entre todos los juguetes, había unos artefactos que Njuguna había construido sin razón aparente: un par de molinos autónomos que giraban rápidamente en unas calles estrechas que canalizan el viento. Se alzan como monumentos artísticos, pero Njuguna me contó que los construyó con piezas de coche inservibles y estaba esperando a tener una idea sobre en qué emplearlos. Lo llamó su experimento de investigación… en algún otro lugar se alza otro de sus inventos, una bomba de agua… (¿debería haber sugerido algo?).

Niños jugando junto a una alcantarilla abierta

Visitar Kibera fue perturbador en muchos sentidos.

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… y al mismo tiempo también fue profundamente estimulante e inspirador… una agradable sorpresa. Si alguna vez tenéis oportunidad, visitadlo y localizad el refugio de Njuguna en las estrechas callejuelas. Puede que estos brillantes innovadores y artistas vivan en lo que parece el peor infierno en la tierra, pero de alguna manera se tiene la sensación de que lo han elegido así.

Publicado por Paula Kahumbu en
http://www.afrigadget.com/2010/04/19/boys-toys-in-mathare-valley-slum-nairobi/

Fuelles de bolsas de cemento en Lamu

Estuve en Lamu en junio, y me topé con un taller de metalurgia medio oculto tras la hilera de edificios más cercanos al camino principal que une Lamu Town con Shela. Dentro trabajaban sin descanso dos herreros, Adam Marabu y Abdul Ahmed, en la fabricación de un ancla nueva. Sin embargo, lo que me llamó la atención fueron los fuelles: habían cogido viejas bolsas de cemento y las habían conectado a tubos de metal en el suelo, para avivar el fuego de los hornos improvisados.

Este es un pequeño vídeo con algunas secuencias de los herreros trabajando:

Fuelles de bolsas de cemento (AfriGadget) de WhiteAfrican en Vimeo.

Una de mis historias favoritas en AfriGadget es la de otro fuelle singular que encontré, esta vez en Nairobi, hecho con una bicicleta vieja. Estos dos ejemplos demuestran lo que se puede hacer con tan poco. Demuestran cómo se puede improvisar con lo que se tiene a mano para salvar un obstáculo.

Adam y Abdul hacen todo tipo de artículos, pero me dijeron que su producción principal son las anclas, grandes y pequeñas (2000-5000/= o 26-65 dólares) [entre 18 y 46 €], así como escoplos e instrumentos para descascarar cocos. Fabrican muchas de las piececitas metálicas de los dhow de la zona, y también hacen marcos para las puertas y ventanas de las casas del pueblo. La verdad es que pueden hacer cualquier cosa que necesites, como lo haría un metalúrgico experimentado de cualquier otra parte del mundo. Lo verdaderamente asombroso es con qué lo hacen.

Cement bag bellows and blacksmiths in Lamu Kenya

Herreros y fuelles hechos con bolsas de cemento en Lamu, Kenia

Publicado por Erik Hersman en
http://www.afrigadget.com/2009/09/01/cement-bag-bellows-in-lamu/

Lámparas de parafina y la industria informal del reciclaje

Franco Mithika trabaja en Gikomba, una zona industrial de la gran Nairobi. Su trabajo es fabricar lámparas de parafina con latas de metal y un hierro de soldar. Millones de keniatas utilizan estas lámparas, especialmente aquellos que no pueden permitirse tener electricidad en sus hogares.

Fabricando lámparas de parafina en Gikomba

Su fabricación cuesta unos 110 chelines keniatas, y se venden por unos 150 (1,9 dólares) [aprox. 1,4 €]. Se pueden comprar al por mayor, 1.550 chelines (20 dólares) [14 €] por 24 piezas. Se tarda un minuto en hacer una (los fabricantes más hábiles tardan incluso menos).

En Zoopy podéis acceder a un vídeo de la fabricación de una lámpara.

La industria no oficial del reciclaje

Lo más interesante es que éste es apenas un arañazo superficial en la industria del reciclaje, mucho mayor, que pulula bajo la superficie de la ciudad. Así es como funciona: los más jóvenes y los más pobres merodean por la ciudad recogiendo chatarra metálica. Esta chatarra es ofrecida a un comprador que la clasifica por tipos. Por último, gente como Franco la compra para crear sus artículos.

La chatarra recogida se vende por apenas unos chelines el kilo. Una vez clasificada, las latas que Franco compra se venden por 300 chelines (4 dólares) [2,7 €] el kilo.

Así que aquí hay puesto en marcha un sistema eficaz. Lo gestionan emprendedores que se las ingenian para que las cosas funcionen. Una consecuencia directa es que todo se usa, y se desecha menos material de lo que se haría habitualmente.

Recolectando y transportando la chatarra:

Industria informal del reciclaje

Lugar donde se clasifica la chatarra (en Kawangware):

Industria informal del reciclaje

Las latas para las lámparas de parafina:

Fabricando lámparas de parafina en Gikomba

Otros objetos de metal “clasificados”:

Industria informal del reciclaje

Publicado por Erik Hersman en
http://www.afrigadget.com/2008/12/10/paraffin-lamps-and-the-informal-recycling-industry/

Innovadores AfriGadget: Simon Mwacharo, de Craftskills

Recientemente tuve la oportunidad de entrevistar por correo electrónico a Simon Mwacharo, un emprendedor ubicado en Nairobi, Kenia, que es el ejemplo perfecto de lo que George Ayitteh ha denominado muy adecuadamente como “la generación guepardo”.

Simon dirige CraftSkills [Destreza Artesana], del cual es propietario, un pequeño negocio radicado en Nairobi, Kenia, que diseña y crea proyectos autosuficientes de energías renovables en lugares inaccesibles para la red eléctrica. Hasta la fecha, Craftskills ha asumido retos en Kenia, Uganda, Tanzania, Camerún y Ruanda, entre otros países. Simon, con quien AfriGadget se encontró por primera vez el pasado verano en TED Global en Arusha, Tanzania, accedió gentilmente a esta entrevista por correo electrónico.

Molinos de viento de Craftskills

AfriGadget: ¿Podrías decirnos cuándo y cómo entró Craft Skills en el negocio de las energías renovables en África Oriental, y cuál es la motivación que inspira a la organización?

Simon: Fundé CRAFTSKILLS en el año 2000. Me inspiró un desafío de la zona rural donde vivo, donde no hemos tenido energía durante más de 40 años, desde la independencia [Kenia se independizó en 1963]. Procedo de un poblado en el lateral de una colina, en Sagalla, Taita Hills en la Provincia Costera, donde sopla un fuerte viento desde la meseta Nyika. Este viento atraviesa la zona sin encontrar ningún obstáculo, y algunas veces nuestros tejados no soportan su paso.

Empecé a hablar con la gente sobre turbinas eólicas, y cómo podría hacer una asequible que pudiera fabricar para otras personas necesitadas. Cuando cae la oscuridad en esos poblados, junto con la niebla, se vuelve virtualmente imposible viajar por la zona.

A: Háblanos un poco sobre el personal que trabaja para la organización.

S: Empecé con dos personas. No podía permitirme contratar a trabajadores especializados, así que decidí formarme yo para después formar a mis dos chicos. Además, tengo un amigo que arregla radios y televisores en Kibera, que me ayudó a diseñar y montar un contador de cobros.

Ahora contamos con un equipo de 20 personas, y con otros socios sobre el terreno que tienen su propio personal, hasta un total de 50. Tenemos técnicos, soldadores, expertos en fibra de vidrio, ingenieros y comerciales.

A: ¿Cuál es el perfil típico de un proyecto de Craft Skills? ¿Cuál es el tipo de cliente más habitual, y cómo se llevan a cabo los proyectos?

S: La mayoría de nuestros clientes no son los propietarios de los proyectos que llevamos a cabo. Se benefician de los servicios de recarga de baterías en los emplazamientos eólicos y solares que construimos con nuestros socios. Los que tienen bajos ingresos personales y no pueden permitirse la instalación eléctrica, o que viven en lugares donde no existe red eléctrica. En ambos casos, construimos los emplazamientos nosotros mismos, involucrando a la gente de la zona como socios. Otros tienen buenas casas en propiedad en las que han invertido mucho dinero, construidas en zonas sin red eléctrica: éstos levantan turbinas para su uso personal (iluminación, bombeo del agua de los pozos y perforaciones prospectivas). Otro segmento lo constituyen los empresarios de las zonas donde no hay red eléctrica, levantan turbinas para poner en marcha centros de recarga y vender la energía a otros locales, o iniciar sus propios negocios, como refugios, hoteles, escuelas y otras instituciones.

A: ¿Puedes compartir con nuestros lectores algunos de los retos con los que se enfrenta Craft Skills a la hora de ejecutar los proyectos?

S: Hemos tenido que hacer frente a retos culturales, a veces no podemos poner una turbina en el sitio ideal debido a creencias existentes sobre esos sitios, por lo tanto tenemos que educar a los habitantes para que nos dejen hacerlo, o bien rediseñar el proyecto y reubicarlo. Otro reto es la capacidad financiera de los habitantes de las zonas sin red eléctrica.

[Como resultado de esto] hemos diseñado productos de baja energía (paquetes de pilas y LEDs) para alcanzar su nivel económico y que también ellos se puedan beneficiar de esta nueva tecnología.

A: ¿Por qué energías renovables? ¿Cuál es la lógica que sigue Craft Skills para centrarse exclusivamente en proyectos que producen energía sólo a partir de fuentes renovables?

S: Buscábamos algo que fuera asequible y sostenible, y que atajara por los sectores económicos. La energía solar resulta ser más cara, delicada, sofisticada, y también más fácil de ser robada cuando se instala en los hogares. Necesitábamos venderle a la gente más cantidad de energía a un precio más barato, de ahí que el viento fuera el mejor candidato.

El viento está en todas partes, como el sol: uno sólo necesita encontrar el punto adecuado para colocar la turbina, lo más alto que se pueda. Funciona las 24 horas, día y noche, y además encontramos un modo de hacer que nuestras turbinas aprovecharan situaciones de poco viento con el generador multipolar, palas huecas para las hélices, con los materiales disponibles a nivel local en un 90%, haciendo de nuestra tecnología la mejor aplicación para esta región.

A: ¿Cuál dirías que ha sido el proyecto más satisfactorio o gratificante en el que has estado involucrado con Craft Skills? ¿Qué lo hizo tan especial?

S: El proyecto del tanque de agua en Chifiri fue para mí el más gratificante. Este asentamiento es una comunidad de pastores en una zona árida. La demanda de agua para beber, lavarse y proveer a las miles de cabezas de ganado, es enorme.

Nuestra turbina les proporcionó una solución muy barata para obtener agua e iluminar las “manyattas” que rodeaban el tanque. El contratista sobre el terreno es excelente en lo que se refiere a su construcción de las represas. Su diseño me impresionó porque el agua iba a estar disponible durante 6 meses, en lugar de los 4 meses habituales tras las estaciones lluviosas. Se aseguró de que las represas estuvieran bien compactadas y protegidas por vallas, para evitar que los animales las pisotearan, lo que aumentaría la tasa de percolación [filtración] y pérdida de agua. El agua sólo está disponible en los tanques, y es canalizada hasta los asentamientos. El proyecto proporciona abrevaderos para que los animales beban, y baños para que la gente se lave. En la represa cercada hay un guarda o un cuidador armado, defendiendo el lugar con una luz de seguridad en lo alto de la torre con la que se iza la turbina.

Craftskills - Rueda para un proyecto de agua en Camerún

Simon también ha sido entrevistado por Juliana Chebet, alias AfroMusing, Editora Senior de AfriGadget, sobre CraftSkills. Puedes encontrar el vídeo en este enlace.

Publicado por Ntwiga en
http://www.afrigadget.com/2008/04/30/afrigadget-innovator-series-simon-mwacharo-of-craftskillz/